Reforma del Consejo de Seguridad: Áreas de convergencia entre las propuestas de los Estados miembros
Nueva York, Martes 19 de Enero de 2010
INTERVENCIÓN DEL EMBAJADOR REPRESENTANTE PERMANENTE ADJUNTO DE ESPAÑA ANTE LAS NACIONES UNIDAS, ROMÁN OYARZUN
Señor Presidente:
Le agradecemos su carta de 13 de enero, así como su intervención inicial en la reunión de hoy, la segunda de la cuarta ronda de las negociaciones intergubernamentales, específicamente dedicada a identificar las áreas de convergencia entre las posiciones y las propuestas de los Estados miembros sobre los cinco temas de la reforma del Consejo de Seguridad.
Su carta contiene otra de 23 de diciembre, con al menos 138 firmas, por la que se le solicita la elaboración de un documento con opciones que sirva de base para las negociaciones.
Como usted mismo dice en su carta, nos dirigimos hacia una quinta ronda donde la negociación se hará sobre la base de ese documento con opciones y no de intervenciones, la mayoría orales, con algunas excepciones, como hasta ahora.
Es algo que la delegación española comparte plenamente, si bien con algunos matices, como ya tuvimos ocasión de exponer durante la reunión del 8 de diciembre. Dichos matices tienen que ver con el contenido y el uso que se vaya a dar finalmente al documento.
Respecto del contenido, somos partidarios de un documento que incluya los cinco temas de la reforma, sin marginar ninguno, y que no excluya, ni de entrada ni de salida, ninguna opción. Se trataría de no repetir el error cometido con el documento recapitulativo (“overview”) elaborado al término de la primera ronda, que tantas críticas recibió, fundamentalmente por su carácter incompleto.
Respecto del uso que se vaya a hacer del documento, no somos partidarios de ir eliminando gradualmente algunas opciones, fundamentalmente porque con ello nos estaríamos apartando de nuestro objetivo de materializar el genuino compromiso que progresivamente se fuera alcanzando entre los Estados miembros, como sostuvo usted en su anterior carta de 16 de noviembre.
Estas y otras consideraciones se las hemos transmitido por escrito mediante la carta que el Grupo Unidos por el Consenso le envió el día 13, con copia al Presidente de la Asamblea General y a todos los Estados miembros. Nos hubiera gustado que también hubiera incluido nuestra carta, así como la de otros grupos que también se han dirigido a usted por escrito, en su carta del día 13, junto con la de los 138 firmantes, sobre todo teniendo en cuenta que nuestro Grupo no fue formalmente requerido para su firma, cosa que no podemos sino lamentar.
En todo caso, tomamos buena nota de su intención de estudiar cuidadosamente esta petición de contar con un documento con opciones que sirva de base para las negociaciones. Creemos que lo más oportuno sería abrir un proceso de consultas informales con los Estados miembros, incluyendo nuestro Grupo, con objeto de contrastar los puntos de vista de todos ellos. Por nuestra parte, estamos dispuestos a reunirnos con usted cuantas veces estime necesario para aclarar o exponer con más detalle nuestra posición en relación con dicho documento.
Mi delegación también era partidaria de contar con dicho documento con anterioridad a la reunión de hoy, con objeto de facilitar la identificación de los puntos de convergencia entre las posiciones y las propuestas de los Estados miembros sobre los cinco temas de la reforma del Consejo de Seguridad.
Hemos sido de los pocos grupos y países que han presentado sus propuestas por escrito durante las negociaciones que iniciamos el pasado 19 de febrero. Por consiguiente, nos consideramos plenamente legitimados para reclamar un documento por escrito que las recopile todas, sobre todo teniendo en cuenta que muchas han sido formuladas oralmente.
Creemos que existen serias posibilidades de identificar eventuales áreas de convergencia, en particular respecto de la relación entre el Consejo de Seguridad y la Asamblea General, los métodos de trabajo e incluso el tamaño del Consejo.
Anticipamos más dificultades en el tema de las categorías de miembros y en la cuestión del veto, e incluso en el de la representación regional, sobre todo, desde una perspectiva europea, tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.
En conclusión, esperamos con impaciencia su documento con opciones, porque será la mejor manera de poder identificar, con el rigor que resulta imprescindible, las áreas de convergencia que nos permitirán acercarnos a la solución de compromiso que todos ansiamos.
Muchas gracias, señor Presidente.



